Retablo

Con respecto al retablo mayor, fue el último conocido documentalmente de Pedro de Valladolid, contratado el 15 de enero de 1738, siendo parroco del pueblo de Grisuela Don Adriano de Castro y mayordomo Andrés García.  La fecha de finalización fue 1777, como se puede contemplar en un lateral del mismo. En el contrato se acordó su coste en 5.300 reales . Se menciona a su vez que se siga como modelo el retablo de la iglesia parroquial de Bercianos del Páramo, obra también de este autor, al igual que el retablo de la Virgen del Camino. Es de tipo hexástilo y planta lineal, con calle central avanzada sobre la planimetría del muro. Está formado por banco, un cuerpo principal y remate en ático semicircular, todo ello dividido en tres calles. Claramente dedicado a la Virgen, su programa iconográfico, aunque alterado con respecto a la escritura contractual, es el siguiente:

  • Predela: seis ménsulas decoradas con motivos vegetales y “putti” que sostienen las columnas que sirven para dividir el retablo en tres calles. En los entrepaños laterales encontramos: una escena  familiar relacionada con la infancia de la Virgen María, el Nacimiento del Niño Jesús y la Adoración de los pastores.
  • Cuerpo Principal: dos columnas ajarronadas en los extremos y retalladas en la parte central lo dividen en tres calles. Son de orden corintio. Están ornamentadas a base de elementos vegetales, “putti” y medallones con representaciones del sol, la luna y dos rostros, uno masculino y otro femenino, que hacen alusión a los esposos. Las hornacinas aveneradas de los laterales albergan dos tallas donde son representados San José y el Niño Jesús (de frente, a nuestra izquierda) y San Joaquín con la Virgen María Niña (de frente, a nuestra derecha). Sobre ellos encontramos los relieves de la Presentación en el Templo y los Desposorios de la Virgen ( de nuevo de izquierda a derecha). En la calle central o principal se encuentra, de abajo a arriba, sobre el sagrario, el relieve de la Dormición de la Virgen y la talla de la Asunción, a cuya advocación está dedicado el templo.
  • Ático: siguiendo la linea ascensional, sobre la Asunción, se encuentra la Santísima Trinidad, que corona a la Virgen. Dios Padre es representado con vestimenta pontifical, Cristo muestra al fiel las yagas de la Crucifixión tanto en pies, como en manos y costado,y sobre ellos, la paloma del Espíritu Santo. En los relieves laterales son representados el Camino al Calvario y la Virgen María en compañía de San Juan y, probablemente, la Magdalena.

El Sagrario no responde al mismo estilo artístico que el resto del retablo. Se trata de una pieza renacentista que podría proceder de otro retablo o haber sido realizada con anterioridad. Muestra en relieve la Resurrección, tema muy frecuente que encontramos prácticamente en toda la Meseta. La corpulenta anatomía de Cristo nos remite al manierismo, y más concretamente a la influencia de  Gaspar de Becerra, artífice del  retablo de la Catedral de  Astorga, que tan presente está en el arte de estas tierras.

Categoría: